martes, 6 de diciembre de 2016

ANALISIS POLÍTICO SOBRE RITUALES SIMBOLICOS

REY MUERTO, REY(NA) (IM)PUESTX


Que el problema era el candidato, que falló la comunicación, que no se militó la campaña desde el minuto cero, que no había un mensaje unificado, bla, bla, bla. Todo esto se dijo para explicar la derrota del Kirchnerismo y, sin embargo, no nos terminó de convencer. Por un lado aquellos que optaron por un “cambio” justifican la victoria macrista en un gran desgaste político, social y económico del gobierno saliente; por otra parte encontramos a un Pejotismo divido en aquellos que se posicionan criticando a una dirección ególatra de los que detentaron el Ejecutivo durante doce años, y claro, a los que acompañaron hasta el último respiro a un Justicialismo Victoriano que luego de meses de realización de una catarsis eterna en sus centros de adoctrinamiento, y de refundar continuamente el nombre de su lucha bajo distintos “frentes” (ciudadano, social) producto del análisis y lecturas minuciosas del discurso de su conductora, no encuentran una razón.
Las transformaciones sociales que produjo el FPV pueden ser discutibles, controversiales y hasta polémicas, pero no pueden ser negadas, porque existieron de manera simbólica y material. Las políticas del gobierno llegaron hasta los rincones más inhóspitos y como todo movimiento que toca las pasiones de hombres y mujeres, llega al punto de causar un aparente amor/odio que reposa sobre aquellos que llevan el movimiento adelante.
Lo que si puede ser discutible es el gran peso que el movimiento reposó sobre el líder, para nada ingenuo, pero si contraproducente: el verticalismo y la organicidad que describen al movimiento justicialista, nunca se hizo más presente que en estos últimos años, donde pudimos ver a una única líder indiscutida e irrebatible, una líder enamoradizo y pasional, una líder que más que capitana o conductora, resultaba ser jefe y sin miedo a sostenerlo fue el eje de la mística. Este gran liderazgo construido simbólicamente encuentra un origen, un origen no tan lejano como se creería y algo forzado para sostener un relato que no solo buscaba ejercer el poder, sino también preservarlo.
Para no dar tantos rodeos debemos comprender como CFK hegemonizó el liderazgo del movimiento en un acto público, reconocido como su segunda asunción presidencial, un ritual que no pasa desapercibido por la mayoría de los ciudadanos del Estado Argentino. De hecho, es el ritual político escogido por excelencia para una gran demostración de poder y personalismo, es donde es bautizado aquel que va a portar el bastón presidencial. Es por eso que encontramos aquí la esencia y el acto fundacional del nuevo orden dentro del movimiento. Sin ir más lejos, debemos prestar sumisa atención al juramento:
Yo Cristina Fernández de Kirchner, juro por Dios, por la Patria, sobre los Santos Evangelios, desempeñar con lealtad y patriotismo el cargo de Presidenta de la Nación y observar, y hacer observar, en lo que de mi dependa la Constitución de la Nación Argentina. Si así no lo hiciere que Dios, la Patria y “Él” me lo demanden.”
Ahora, como se desprenden de esas palabras una construcción y concentración de poder puede ser atribuido a un análisis propio del Interaccionismo Simbólico.
Pensemos lo siguiente, nos encontramos en el siglo XXI y la creencia en religiones es aplastada por aquellos que se posan del lado de la racionalidad, pero podemos encontrar comportamientos sociales en pequeñas esferas que sin adorar a una deidad se comportan como los feligreses, no basta nada más para ver cómo existen los fans de determinados artistas o eminencias deportivas, cómo se relacionan entre ellos con códigos propios, que realizan sesgos sectarios y fronteras ideológicas, que son guiados por la pasión, por aquello que los hace sentir, pero sin saberlo rechazan a aquellos que siguen a un amigo imaginario, comportándose de la misma manera. El chamán hoy no se encuentra solo ofreciendo felicidad en rituales religiosos, sino que lo podemos encontrar cantándole a un grupo de adolescentes, moviendo un balón en un estadio o mostrando su elocuencia en un escenario. 
Y ahí está el punto, el acceso al trono no abandona el plano espiritual con la coronación de un nuevo rey por el representante de Dios en la tierra, o el ascenso de un joven cacique bautizado por el chamán de su tribu: no, no ha quedado en la historia de los Reyes Europeos ni de los Caciques Americanos sino que el Romanticismo y su construcción de la realidad como en un momento supo construir la Nación, hoy construye los movimientos de masas, donde legitima a un soberano con la religión cívica, “la política”.
Ahora, volvamos entonces al discurso y encontremos en quien le demande a CFK que no observó ni hizo observar la Constitución Argentina, es nada más y nada menos que, Dios, la Patria y “ÉL”.
¿Quién es Él? Entidad sin nombre, a la par de Dios y la Patria. Tenemos entonces una nueva trinidad, en donde ÉL pasa a ser una divinidad, y entonces Cristina se transforma en la viuda de un Dios y única representante terrenal de continuar su obra, ella quien además como renueva su mandato es quien se autocorona, retomando a un viejo rey que en una demostración única de poder, abandonó la tradición del bautismo celestial y fue Él quien se coronó en un nuevo ritual de ascenso.
Siendo este un acto de asunción tan magnífico sólo podría encarnar el liderazgo del movimiento quien sea capaz de ser bautizado en un ritual superior a este y por la mujer de ÉL.
Entonces, retomando el planteo inicial, donde nos preguntábamos cómo es que fue derrotado un movimiento que atravesó los conflictos sociales, económicos y políticos más fuertes luego de la última dictadura que vivió nuestro país, podemos concluir en que nadie podría representar al movimiento en futuras elecciones: sólo su conductora natural. Es por esto que, a menos que se construya un nuevo liderazgo fuerte o que la ex mandataria vuelva a las canchas, el movimiento (que padece una crisis de formación de nuevos cuadros) estará destinado a una atomización final.

martes, 11 de junio de 2013

Votando me siento verdaderamente ciudadano

El voto, el elemento que hace sentir a los jóvenes dentro del sistema y contenidos por él


El proyecto de ley para votar a los 16, fue publicado el 12 de julio de 2012, por el senador Aníbal Fernández junto a la senadora Elena Corregido (Chaco), busca ampliar los derechos políticos de los jóvenes que manifiestan compromiso político. La ley es apoyada tanto por las juventudes militantes oficialistas como las de la oposición y también es apoyada por los partidos de la oposición que al parecer no creen que sea una maniobra Kirchnerista para atraer más votos, como muchos estudiantes afirman. Se cree que con la ley abra una apertura que significará un llamado, un interrogante, una búsqueda para que algunos de ellos, que no se interesaban en la política comiencen a hacerlo, a informarse, a formarse y a animarse a participar.
Cabe decir que las nuevas figuras políticas, son los jóvenes militantes en las distintas juventudes, que el lugar de prensa que ocupa la Campora, es muy destacable, y tiene mucha repercusión. La “nueva política”, como es llamada ya que da participación a la juventud y los pone en protagonistas, como alguna vez lo fue en los 50, el alejamiento de los mas nuevos de la sociedad de la política se produjo, por los distintos golpes de estado y las democracias débiles, que no incentivaban la participación ciudadana, un neoliberalismo que dejaba el manejo de mucho en pocos.
El incremento del padrón electoral con la nueva ley seria de un 4,75%, el incremento que tuvieron las elecciones de 1951 con la presencia femenina fue de un 45%. Las mujeres de 1951 vivían dependiendo de su marido en un sentido muy amplio, el nivel de conocimiento y aproximación a la política hasta ese entonces era casi nulo, y con el paso del tiempo, no solo se fueron presentando cargos femeninos, sino que ahora la mujer argentina, tiene un gran peso político. Las nuevas medidas siempre son vistas y tomadas con pinzas, ya ocurrió con la Ley Sáenz Peña, cuando la legalidad era a los 21 años, pero se bajo la edad para votar a los 18 años.
 En contacto con jóvenes de la edad que irían por primer vez a participar de una elección teniendo 16 años se escuchaba que, en la escuela no se los preparaba correctamente como para participar de unos comicios, o que ni siquiera en su casa se hablaba de política y por eso tendrían una gran influencia desde su hogar. La cantidad desmesurada que esta en contra de el voto a los 16 años, carece de conocimientos y fundamentos propios del tema, la frase que se cansan de repetir, “No se que me voy a poner mañana, menos a quien votar” parece como un radiograbador dentro del mismo grupo de adolescentes, al preguntarles sobre su postura ante el voto a los 16 años, universal, igual, secreto y optativo. Es notable la falta de fundamentos, aunque una minoría, que por cierto causa más ruido, defiende la ley, el derecho, como si lo habrían tenido y se les hurto.
Ángeles una estudiante del Parish Robertson nos decía que esta a favor únicamente si es opcional, claramente desconocía detalles de la ley, ella asegura que los medios ocuparían un gran lugar en la decisión de los votantes, ya que un ciudadano de 16 años, es muy influenciable por la publicidad, propaganda y programación televisiva diaria. Facundo militante de la Campora, comentaba que el gobierno esta brindando un gran espacio de participación a los jóvenes y no tendría que ser menospreciado, que aquel que no este de acuerdo, al ser opcional que no lo haga, pero que no sea egoísta al decir que todos carecen de conocimientos para participar. Jimena estudiante del Mariano Moreno afirma que es un delirio proponer esta ley, ya que ni gente de 20 años sabe a quien votar, mucho menos alguien de 16, que el espacio que brinda el gobierno es únicamente para obtener mas votos. Todos los estudiantes coincidían en que en los colegios no se habla sobre política y la información que reciben es poca, o nula. Que de la mano de la ley, tendrían que agregarse en los colegios, talleres de política, debate, etc. que no debería de faltar centros de estudiantes en las escuelas, y que esto no comience en los últimos años, que empiece desde el principio de la escolaridad.
La ley permitiría que miles de jóvenes se sumaran a los cambios políticos, sociales y económicos del gobierno como así también al modelo de crecimiento con inclusión social y redistribución de la riqueza, ampliando de tal modo el derecho de quienes hoy no pueden quedar excluidos de la participación ciudadana en su máxima expresión. Que se pierda el miedo a la participación que fue generado, por una sociedad política “podrida”.


                                                                                                                            Gianfranco Scigliano

domingo, 16 de octubre de 2011

El poder de la persuasión en las masas.

Desde el siglo XVII con John Locke se habla del liberalismo político en el cual las personas son libres e iguales y todos luchan por su sustento mientras gozan de sus derechos naturales y el resultado de su trabajo, pero hay un problema y surge cuando se establece un conflicto entre las personas y tiene que existir un mediador, que claramente es/son elegido/s por las personas.
            Actualmente se cuenta con un sistema político ya organizado que sirve de mediador y organizador del estado/nación o del pueblo, dependiendo el lugar en el mundo donde te encuentres, se observan diferentes sistemas o modelos, pero estos puestos de liderazgo para mediar la paz, son ambicionados por muchas personas que quieren tener el poder de liderar a una gran masa de personas, las formas de lograr llegar al poder pueden ser muchas, pero llegando mediante la persuasión exige de un gran labor previo.
            La persuasión no solo puede usarse para llegar y mantenerse en el poder, sino también para cambiar y/o transformar a la masa a nuestro propio antojo. De que sirve lograr que la masa no solo se adapte a nuestras reglas si no que también las haga cumplir, si lo único que queremos cuando nos perpetuamos en el poder es que nos obedezcan como sus lideres máximos, logrando que la masa no solo obedezca, si no también sea participe activo del dominante, se logra establecer una relación mas fraternal y no tanto de líder y obediente, cuando lo que en realidad quiere el líder es eso. Entonces al tener a una masa mas fraternal se puede consensuar las reglas y mitigarles las nuevas medidas como beneficio a ellas sin que sean así necesariamente.
            Estando en el poder y teniendo el control de las masas se puede uno asegurar un buen pasar allí siempre y cuando el descontento de las minorías sea controlado. En la Argentina un hecho de ese estilo ocurrió en un gobierno de carácter “populista”, el gobierno de el General J. D. Perón cuando el mismo decía: “Conducir no es mandar, conducir es persuadir.” de esta forma se nota claramente como este ex presidente argentino logro perpetuarse durante una década en el poder mediante la persuasión, y que  luego fue derrocado por la minoría desconforme.
Para lograr persuadir a una masa, un factor muy importante es contar con la figura de un líder carismático, que sea el cual represente al movimiento, cuando el líder carismático se aprovecha de su capacidad y se vuelve hedónico, pierde el control, la masa no dejara de seguirle ya que sus son para ellos lo correcto, se puede ver con Adolf Hitler líder carismático de la Alemania Nazi.
Pero que ocurre cuando la figura del líder se vuelve mas importante que el líder mismo, y sus ideales ya impuestos son ley absoluta sin poder modificarse por el líder, es decir, la masa que ha logrado tener un cambio en su vida de descontento y se ha visto beneficiada por el nuevo modelo, no quiere que este cambie su desarrollo ya que atentaría contra ellos mismos, el fanatismo logrado se vuelve tan perjudicial para la masa como para el líder mismo, ya que la masa se puede olvidar de el líder humano, pero no de la figura, puede existir el líder siendo este alguien desconocido, ya que la masa necesita obedecer a alguien ciegamente sin necesidad de conocerlo realmente.
De que el control de la masa mediante la persuasión es efectivo, no hay dudas, pero que el control obsesivo y las transformaciones a efectuar en ella sean notorias, tampoco hay dudas de que tendrán un desenlace poco cordial, el líder carismático nunca deberá perder la cordura ya que es la vértebra del grupo, como también deberá controlar el fanatismo, para que sus seguidores tampoco pierdan el control, y como todo esto resulta difícil  y prácticamente imposible, el control de la masa mediante la persuasión termina siendo un arma de infinitos filos para la masa y el mismo líder.
Gianfranco Scigliano

martes, 2 de febrero de 2010

DIRÁS QUE SOY UN SOÑADOR PERO NO SOY EL UNICO